Un buen día Eric J. Hobsbawm se sintió intrigado por el hecho de que las mismas historias sobre bandidos justicieros y redistribuidores de riqueza se repetían en el mundo entero. De ahí nació esta fascinante exploración por la vida y el mito de unos personajes que abarcan desde Robin Hood hasta Salvatore Giuliano, pasando por Pancho Villa, por los haiduks balcánicos, los dacoits de la India, los cangaçeiros brasileños o los guerrilleros urbanos del anarquismo español. Su libro se había convertido ya en un clásico de la historia social, pero en esta nueva edición Hobsbawm no se ha limitado a actualizarlo, sino que le ha añadido nuevos materiales, ha situado el fenómeno del bandidaje en el contexto político en que actúa y ha adecuado la obra a un tiempo como el nuestro, en que los estados son cada vez menos capaces de mantener la ley y el orden. Su libro ha ganado con ello vigencia y sigue siendo, como ha dicho el Times Literary Supplement: «historia humana en su más alto nivel».
Eric Hobsbawm (Eric John Ernest Hobsbawm; Alejandría, 9 de junio de 1917 – Londres, 1 de octubre de 2012) fue un historiador británico considerado uno de los más influyentes del siglo XX, especialmente por su enfoque marxista y social sobre la historia moderna y contemporánea. Nacido en Egipto en una familia judía, pasó su infancia en Viena y Berlín antes de trasladarse con su familia a Londres en 1933, huyendo del nazismo. Estudió Historia en el King’s College de la Universidad de Cambridge y se doctoró con una tesis sobre la Fabian Society.
Desde 1947, Hobsbawm fue profesor en el Birkbeck College de la Universidad de Londres, donde enseñó Historia social y económica, llegando a ser presidente de la institución en sus últimos años. También fue profesor visitante en universidades de Estados Unidos y Europa. Su obra supera los veinte libros, entre los cuales destacan las series que analizan la transformación de Europa y el mundo moderno: The Age of Revolution, The Age of Capital, The Age of Empire y The Age of Extremes. Estos trabajos abarcan desde la Revolución Francesa hasta el final del llamado «siglo XX corto» (1914-1991), combinando rigor histórico con un compromiso por explicar el funcionamiento de las estructuras sociales y económicas.
Hobsbawm mantuvo una adhesión de largo plazo al marxismo, lo que marcó su interpretación de los acontecimientos históricos y su interés por las luchas de clase, innovando en la historia social y cultural. Su legado es amplio y sigue siendo objeto de estudio y debate académico en todo el mundo.