«Mi propósito no es el de enseñar aquí el método que cada cual va de seguir para dirigir bien su razón, sino solo exponer el modo en el que yo traté de conducir la mía.»
Para Descartes, lo que estimamos como verdad se presenta de modo oscuro y confuso, tanto en la filosofía como en la vida cotidiana. Por eso el filósofo francés se ocupa de someter esas verdades a la prueba de la duda; de este modo la duda se torna metódica. Descartes se dirige a las raíces, a los cimientos o a las fuentes de donde provienen todos nuestros conocimientos. Tales fuentes son dos: la experiencia y la razón. Además de profundo pensador, es un escritor hábil y sagaz, y se empeña en procurar con su tarea filosófica "el bien general de todos los hombres".
René Descartes (1596–1650) fue un filósofo, matemático y científico francés, considerado uno de los padres de la filosofía moderna. Nació en La Haye en Touraine, en una familia acomodada, y recibió una formación sólida en el Colegio de La Flèche, uno de los centros jesuitas más prestigiosos de la época. Su curiosidad por el conocimiento lo llevó a interesarse tanto por las ciencias como por la lógica, alejándose progresivamente de la escolástica tradicional.
En el ámbito filosófico, Descartes es célebre por su método basado en la duda sistemática, cuyo propósito era encontrar un fundamento absolutamente seguro para el conocimiento. De este proceso surgió su famosa afirmación “Cogito, ergo sum” (“Pienso, luego existo”), que se convirtió en la base de su sistema racionalista. Sus obras principales, como Meditaciones metafísicas y Discurso del método, marcaron un antes y un después en la filosofía occidental.
Como matemático, hizo contribuciones fundamentales: estableció la geometría analítica, que unió el álgebra con la geometría al introducir el uso de coordenadas para describir figuras. También aportó al desarrollo del método científico y estudió fenómenos físicos como la óptica y el movimiento.
Descartes pasó buena parte de su vida adulta en los Países Bajos, donde escribió la mayor parte de su obra. Murió en Estocolmo en 1650, invitado por la reina Cristina de Suecia. Su legado continúa influyendo la filosofía, la ciencia y las matemáticas hasta la actualidad.