El Presidente Lorenzo Terán, un hombre bueno pero abúlico. Su intrigante jefe de Gabinete, Tácito de la Canal. Su calculador secretario de Gobernación, Bernal Herrera. Mondragón von Bertrab, el severo secretario de la Defensa, portador de un terrible secreto. El jefe de la policía, Cícero Arruza, que no tiene enemigos porque los ha matado a todos
Y dominándolo todo, María del Rosario Galván, operadora política y sexual suprema que un día le dice a su joven amante, Nicolás Valdivia: «Tú serás presidente de México.»
«Te ponen en el pecho la banda tricolor, te sientas en la Silla del Águila y ·vámonos! Es como si te hubieras subido a la montaña rusa, te sueltan... y haces una mueca que se vuelve tu máscara... la Silla del Águila, es nada más y nada menos que un asiento en la montaña rusa que llamamos La República Mexicana.»
Carlos Fuentes Macías nació el 11 de noviembre de 1928 en la entonces Ciudad de Panamá y falleció el 15 de mayo de 2012 en Ciudad de México. Fue uno de los escritores más destacados de México y una figura central del llamado “boom” de la novela latinoamericana. Plasmó en su obra una extensa reflexión sobre la historia, la identidad mexicana y el diálogo cultural entre América Latina y el resto del mundo. Su obra abarca la novela, el cuento, el ensayo, el teatro y el guion cinematográfico. Entre sus títulos más relevantes se encuentran La región más transparente (1958), que fue su ópera prima y que lo colocó de inmediato en el foco literario; La muerte de Artemio Cruz (1962), una disección profunda de la Revolución mexicana a través de la memoria y de la técnica narrativa; y Aura (1962), una obra más breve pero igualmente icónica. Fuentes recibió múltiples reconocimientos a lo largo de su carrera, tanto en México como internacionalmente, incluyendo el Premio Cervantes y el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Su estilo se caracteriza por el uso audaz del lenguaje, la experimentación narrativa y la mezcla de lo histórico con lo mítico, con lo personal y lo colectivo. En su escritura se percibe un constante compromiso con el devenir social y cultural de México: exploró la modernidad, el mestizaje, la herencia indígena, la urbanización, el poder y la memoria. Su legado literario permanece vivo como uno de los pilares de la narrativa en español del siglo XX.