En Los arrianos del siglo IV, la primera investigación sistemática de envergadura publicada por Newman cuando aún era un joven clérigo anglicano, aborda la génesis, el desarrollo y consecuencias de la herejía arriana, la primera gran crisis de la Iglesia después de la época de las persecuciones. Aunque la obra se sitúa casi al inicio de la evolución del pensamiento de Newman, contiene algunas importantes intuiciones que el recientemente proclamado santo retomará en sus estudios posteriores.Planteada inicialmente como una historia de los concilios, el autor terminó abordando, con un enfoque más teológico que histórico, la evolución del grupo arriano en el periodo anterior al Concilio de Nicea y la actividad de san Atanasio. A lo largo del texto Newman combina la exposición sistemática y la narración histórica, al tiempo que va estableciendo una analogía entre el siglo IV y la situación contemporánea a partir de los temas y personajes que trata, comparando en varios capítulos la Iglesia anglicana de su época y aquella de los primeros siglos.En la reconstrucción histórica del arrianismo, destaca su aportación personal acerca del origen de la herejía en Antioquía, liberando así a la escuela de Alejandría de la acusación de ser en ella donde surgió. Sostiene también que el arrianismo estaba estrechamente relacionado con la escuela aristotélica de su época y, en especial, con los sofistas.
John Henry Newman nació el 21 de febrero de 1801 en Londres y falleció el 11 de agosto de 1890 en Birmingham, Inglaterra. Educado en el Trinity College de Oxford, se convirtió en tutor del Oriel College y vicario de la iglesia universitaria de la ciudad. Durante esos años emergió como figura clave del llamado “Oxford Movement”, una corriente anglicana que buscaba revalorizar la herencia católica de la Iglesia de Inglaterra.
En 1845 Newman, tras una reflexión profunda sobre la continuidad histórica del cristianismo, se convirtió al catolicismo. A partir de ese momento se dedicó al sacerdocio católico, fundó la comunidad del Oratorio en Inglaterra y, en 1879, fue elevado al rango de cardenal por el papa León XIII. A lo largo de su vida escribió prolíficamente —ensayos, sermones, poemas—, abordando temas de fe, conciencia, educación y la relación entre razón y revelación.
En su obra destacan Apologia Pro Vita Sua, una defensa autobiográfica de su fe; y The Idea of a University, un tratado sobre el papel de la educación superior. Newman defendió la importancia de la conciencia personal, la formación integral de la persona y la búsqueda de la verdad como vocación. Su legado trasciende lo estrictamente religioso: también se le reconoce como un pensador de la cultura y la educación moderna.