A veces la vida nos sorprende cuando menos lo esperamos. Nos pone frente a caminos que nunca planeamos recorrer, nos hace enfrentar sentimientos que
creíamos dormidos, y nos invita a vivir historias que parecen
sacadas de un sueño.
Ana nunca imaginó que una simple patinada en el parque
cambiaría para siempre su mundo. Y Daniel, con su alma libre
y su mirada intensa, tampoco esperaba encontrar a alguien
capaz de domar su tormenta interna.
Entre sombras de dolor y destellos de esperanza, sus caminos se cruzaron para demostrar que el amor, aunque improvisto, puede ser la fuerza más poderosa para sanar, luchar
y soñar.
Esta es una historia de pasión, valentía y segundas oportunidades. Una historia donde la bestia no siempre es la que
ruge, y la princesa no siempre espera ser rescatada.