Synopsis "Poner Orden en la Propia Vida (in Spanish)"
Los Ejercicios Espirituales de san Ignacio de Loyola pretenden que podamos conocer en Jesús la voluntad de Dios sobre nuestra vida. Un camino para una conversión profunda.Este libro... Leer másLos Ejercicios Espirituales de san Ignacio de Loyola pretenden que podamos conocer en Jesús la voluntad de Dios sobre nuestra vida. Un camino para una conversión profunda.Este libro es una gran ayuda para quienes quieren vivir los Ejercicios desde la profundidad de la Escritura. También para quienes los dirigen, deseando conocer mejor el método para llevar al ejercitante a conocer y seguir el plan de Dios. Y finalmente, para todos los que siguiendo el camino de la búsqueda personal, quieren acercarse al texto ignaciano para profundizar en sus enseñanzas.
Carlo Maria Martini (1927-2012) fue un cardenal jesuita, teólogo y biblista italiano, reconocido por sus estudios de las Sagradas Escrituras y su compromiso con el diálogo entre la Iglesia católica y la sociedad contemporánea. Nació el 15 de febrero de 1927 en Turín, Italia. Ingresó en la Compañía de Jesús en 1944 y fue ordenado sacerdote en 1952.
Martini desarrolló una destacada carrera académica. Fue rector del Pontificio Instituto Bíblico de Roma entre 1969 y 1978 y posteriormente dirigió la Pontificia Universidad Gregoriana. Su conocimiento de los textos bíblicos y sus investigaciones sobre el Nuevo Testamento le otorgaron reconocimiento internacional.
En 1979 fue nombrado arzobispo de Milán por el papa Juan Pablo II y en 1983 recibió el título de cardenal. Durante más de veinte años al frente de la arquidiócesis, promovió la lectura de la Biblia, la participación de los jóvenes y el diálogo con personas de distintas creencias y convicciones.
Entre sus obras destacan El sueño de una vida: la Biblia y la vida cotidiana y ¿En qué creen los que no creen?, escrita en diálogo con el intelectual Umberto Eco. Sus escritos abordan la fe, la conciencia, la ética y los desafíos de la sociedad moderna.
En sus últimos años vivió en Jerusalén, dedicado al estudio y la reflexión espiritual. Falleció el 31 de agosto de 2012 en Gallarate, Italia. Su legado permanece ligado a la interpretación bíblica, la apertura al diálogo y la búsqueda de una Iglesia cercana a las inquietudes humanas.