Hay, en la naturaleza humana, una forma correcta de hacer las cosas. Al principio, esa forma es pulsional: aquello que hace que respiremos, nos alimentemos o lloremos. Otras acciones estan sujetas a la experiencia, aunque no sea propiamente la nuestra sino aquella acumulada por generaciones y que se afirma en comportamientos tribales o grupales. Y hay, finalmente, situaciones que evaden esa correccion social y plantean desafios individuales, una frontera labil que se mueve entre subjetividades y mas de una vez nos devuelve preguntas.Los cuentos deSentido comunpodrian plantear algunas preguntas en ese borde, por ejemplo: por que una pareja en una segunda luna de miel en un pais desconocido contrataria un paseo nocturno a cargo de unos pescadores?, a que madre se le ocurriria lanzarse en tirolesa en medio de una cordillera junto con su hija?, sera buena idea enredarse con el hijo de una amiga?, y dejar un juguete sexual al alcance de un nio inquieto? Alisa Lein, ganadora del primer premio del Fondo Nacional de las Artes por su libro anterior y de varios premios internacionales por estos relatos, conduce a sus personajes por ese limite incierto, entre el azar, la memoria y el paso del tiempo.