Con esta comedia, empezamos a publicar la obra teatral de Woody Allen. Play it again, Sam se estrenó en el Broadhurst Theatre de Nueva York el 12 de febrero de 1969, con enorme éxito de público e inmejorable crítica: 'Es la quintaesencia de Woody Allen y, por lo tanto, una delicia' (NBC-TV, programa 'Today'); 'Un esplendoroso éxito teatral' (Ed Sullivan); 'Una comedia divertida, lo mejor que pueda hacerse en comedias divertidas' (United Press International); 'Una sorprendente experiencia teatral' (WOR); Woody Allen exhibe aquí su estilo a la perfección' (The Record); 'Play it again, Sam le asegura una noche plenamente satisfactoria' (Daily News). Los que no tuvimos la suerte de ver la obra en Broadway, vimos, en cambio, en la pantalla Sueños de un seductor (título de la película en España), muy fiel adaptación, como puede apreciarse, de la obra de teatro. Cuesta olvidar al inefable personaje que encarna Woody Allen: un chico feo, neurótico y abandonado por su mujer, que sueña con aprender las técnicas de seducción de su ídolo, Humphrey Bogart, con quien, naturalmente, sostiene sabrosos diálogos acerca de cómo enfrentarse con las cosas de la vida y del sexo.'
Woody Allen, cuyo nombre real es Allan Stewart Konigsberg, nació el 30 de noviembre de 1935 en Nueva York. Es un cineasta, guionista, actor, escritor y músico que ha dejado una huella profunda en la historia del cine, especialmente en el ámbito de la comedia y el drama psicológico. Su carrera comenzó como guionista de comedia para televisión y monologuista en clubes nocturnos, donde desarrolló un estilo irónico, neurótico y autorreflexivo que más tarde trasladaría a la gran pantalla.
A partir de la década de 1970, se consolidó como director con películas que combinaban humor intelectual, dilemas existenciales y relaciones humanas complejas. Obras como Annie Hall, Manhattan, Hannah and Her Sisters y Crimes and Misdemeanors lo convirtieron en un referente del cine de autor. Su estilo se caracteriza por diálogos agudos, personajes introspectivos y una fuerte presencia de Nueva York como escenario simbólico.
Además del cine, ha mostrado una gran pasión por la música, en particular el jazz, tocando el clarinete en varias bandas. A lo largo de su carrera, también ha estado envuelto en polémicas personales que han influido en la recepción de su obra. A pesar de ello, continúa siendo una figura influyente y prolífica en el mundo del cine.