En la primavera de 1832, décadas después de que la aristocracia francesa huyera de la Revolución, Flora, hija de emigrados, regresa de Inglaterra a Aquitania para volver a abrir Margelasse, el castillo de su familia. Nicolas Lomont, notario, de treinta años se enamora de ella nada más verla. Pero Flora no puede corresponderle, pues su corazón pertenece a otro. Es el propio Lomont quien, ya anciano, nos cuenta una historia de pasión y triángulos amorosos que casi le hizo perder la razón. Una tormenta inmóvil rebosa romanticismo y melancolía. Con una prosa de engañosa sencillez, Sagan construye, a su inimitable manera, una intriga a la vez elegante y cruel.
Françoise Sagan fue una escritora francesa reconocida por su estilo elegante y su retrato de las emociones humanas, especialmente en la juventud y las relaciones amorosas. Nació en 1935 en Cajarc, Francia, bajo el nombre de Françoise Quoirez. Desde muy joven mostró una gran pasión por la literatura y la escritura, lo que la llevó a publicar su primera novela, “Bonjour Tristesse”, a los 18 años. Esta obra, que exploraba temas de amor, libertad y melancolía, tuvo un éxito inmediato y la convirtió en una figura emblemática de la literatura francesa de posguerra.
A lo largo de su carrera, Sagan escribió numerosas novelas, obras de teatro y guiones, siempre con un enfoque en las complejidades del corazón humano y la fragilidad de las relaciones. Su estilo se caracteriza por su lenguaje sencillo pero profundo, capaz de capturar con sutileza las contradicciones y emociones de sus personajes.
Además de su faceta literaria, Françoise Sagan fue conocida por su vida personal intensa y a veces polémica, que incluyó relaciones turbulentas y una lucha abierta contra las convenciones sociales de su tiempo.
Falleció en 2004, dejando un legado literario que sigue siendo valorado por su honestidad emocional y su mirada crítica sobre la sociedad y el amor.